Descripción
Origen y tradición del queso curado artesanal
En La Cruz del Pobre honramos la tradición del queso curado artesanal elaborando cada pieza con leche cruda de oveja churra de nuestras propias majadas. Este queso artesanal nace de métodos centenarios que surgieron para conservar el producto al prolongar la maduración más allá de los primeros meses, dando lugar a sabores más intensos y complejos.
Proceso de maduración del queso curado artesanal
Nuestro queso curado artesanal se sala inicialmente en salmuera natural para promover el desarrollo de la corteza. Después, entra en cámaras de curación por un periodo de 4 a 6 meses, donde se voltean periódicamente las piezas para garantizar una maduración uniforme. Durante este tiempo, se forman aromas profundos y se desarrolla la textura firme que caracteriza a este queso curado.
Características organolépticas
- Corteza: firme y rugosa, con tonalidades doradas muestra su curado prolongado.
- Pasta: compacta y sin ojos, de color marfil intenso.
- Sabor: marcado, con matices a frutos secos, toques lácticos y un retrogusto ligeramente picante.
Usos y maridajes recomendados
Este quesol es ideal para:
- Tablas de queso: combina con nueces, membrillo y un buen vino tinto crianza.
- Rallado: potencia pastas, cremas o ensaladas templadas.
- Snacks gourmet: acompáñalo con pan de masa madre y un chorrito de miel.
Beneficios nutricionales
El queso curado artesanal aporta proteínas de alto valor biológico y una buena dosis de calcio y fósforo. Su contenido graso moderado, resultado de la maduración prolongada, facilita la digestión y mejora la absorción de vitaminas liposolubles.
Conservación y presentación
Se presenta en piezas de aproximadamente 1,5 kg (20 cm × 12 cm). Guarda tu queso artesanal envuelto en papel film o paño húmedo en la parte baja del frigorífico (8–10 °C) y consúmelo en un plazo máximo de 30 días tras abrir para disfrutar de su sabor óptimo.

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