
El queso en aceite de oliva es una técnica de conservación con una gran solera en la gastronomía española, que consiste en la inmersión de un queso en un medio graso. Suele emplearse en la mayoría de las ocasiones aceites como el caso de algunos quesos españoles que emplean aceite de oliva, como el queso en aceite La Cruz del Pobre.
Los quesos empleados poseen previamente un cierto grado de maduración. Este queso suele servirse cortado en «tacos» y es habitual que se acopañe de un vino tinto, formando una tapa.
Por regla general suelen conservarse los quesos enteros en una orza (especie de olla de barro), en tinajas y demás recipientes de barro. Aunque en la actualidad se utilizan bolsas de plástico para envasar al vacío, y envases de cristal que realizan la misma función.
Antiguamente se conservavan los quesos enteros, aunque eso hoy en día no se realiza y se conservan los quesos en aceite cortados en cuñas o tacos. Por regla general el queso que se conserva en aceite de oliva es semicurado, curado o añejo. En ningún caso se emplean quesos frescos, debido a que el suero del queso reacciona con el aceite formando una especie de «babilla».
El queso en aceite puede aguantar hasta seis meses, pero teniendo cuidado de que la temperatura ambiente no sea superior a los 20º C., por que se modificarían las propiedades de la conservación.
Pero más que pensar en la conservación a largo plazo debemos pensar en el consumo más inmediato del queso que hayamos adquirido porque, una vez abierto el envase del queso en aceite La Cruz del Pobre no dejarás ni rastro.
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