
Con algo más de seis años en el mercado, el queso “La Cruz del Pobre” o como muchos lo llaman “el queso de Pedrajas“, se ha consolidado en el mercado como un queso de los de alta gama en Castilla y León.
Su elaboración es totalmente artesanal y su ingredientes naturales componiéndose de leche cruda de oveja, cuajo de cordero lechal y sal.

Las ovejas son ordeñadas mecánicamente pasando rigurosos controles de calidad y la leche obtenida es refrigerada en unos tanques a 4 ºC.
Después esa leche se traslada en cisterna a la fábrica y se deposita en la cuba de cuajar a temperatura de 32º C.
La leche es cuajada y cortada posteriormente tras pasar un tiempo variable. La agitación que viene después se realiza con un agitador automático adherido a la cuba que hace que separe el grano de cuajada del suero.

Cuando pasa un tiempo determinado se llena en moldes y se pasan a la prensa donde como su propio nombre indica se prensan dependiendo de la humedad del queso. Una vez el queso está prensado, se pasa a la fase de salado, por inmersión en agua con sal o salmuera.

La maduración es la última fase de la fabricación, ésta puede durar desde unas horas, hasta varios meses. En la maduración se desarrollan una gran cantidad de aromas y sabores.

La curación se lleva a cabo en una sala especialmente acondicionada para ello, donde la temperatura y la humedad son las adecuadas para nuestros quesos. A lo largo de la maduración, el queso va perdiendo progresivamente humedad mediante la evaporación.

En función del tiempo que esté un queso madurando en las cámaras se habla de queso fresco, tierno, oreado, curado, viejo y añejo. Y es aquí, en esta sala, donde nuestro queso “La Cruz del Pobre” adopta su inconfundible personalidad.
