
Esta semana La Cruz del Pobre ha participado en los Desayunos Empresariales, que organiza Agencia Comunicación Profesional y El Norte de Castilla, junto a otras cuatro compañías agroalimentarias instaladas en Castilla y León y de muy diferentes tamaños, desde la multinacional galletera Gullón a nuestra pequeña empresa familiar artesana.
Todos nosotros hemos compartido mesa, en los salones del hotel Novotel El Palero de Valladolid, para charlar sobre la importancia del tamaño en la actividad económica de la comunidad autónoma.
Durante hora y media, hemos debatido sobre la importancia que tiene la marca, el peso de la tradición y la calidad, las tendencias del mercado, los problemas del a distribución comercial o la aventura de salir a los mercados exteriores.
El resultado de ese debate ha sido publicado hoy en las dos versiones (digital y en papel) del periódico El Norte de Castilla.
Os dejo con lo que han publicado sobre nuestra “actuación”, así como con los enlaces donde podéis ver el reportaje al completo:
El tamaño no tiene importancia, la marca si
«Cuando creamos la empresa solo sabíamos de ovejas. Nos echamos a la calle con el queso en el coche, entonces ni te planteas vender a Carrefour. Tierra de Sabor nos ha ayudado y ahora le vendemos a Carrefour quesos de kilo al ritmo al que le podamos servir».
«Al segundo año de actividad vino un empresario vasco y me ofreció la posibilidad de comprarme toda la producción, incluso más; eso sí, no tenía que poner ni mi marca ni nada. De eso se ocupaba él. ¡Y pensaba ganar dinero! La verdad es que me hizo reflexionar sobre si aquí no sabemos hacer bien las cosas». Quien así se expresa es Eulalio Escarda, el más joven de los cinco empresarios y gerentes de empresas reunidos por EL NORTE DE CASTILLA y la Agencia Comunicación Profesional en una nueva edición de los Desayunos Empresariales.
Escarda decidió que su empresa, la quesería La Cruz del Pobre, creada junto a su padre, su madre y su hermano, tenía futuro aunque tuviera que aprender a distribuir sus productos. Siete años después, aquella intuición se ha confirmado. La empresa familiar continúa activa, factura 350.000 euros al año y vende toda su producción. Con marca propia y con la seña de identidad de la localidad donde está arraigada, Pedrajas de San Esteban, en Valladolid.
Las empresas convocadas en esta ocasión lucen con orgullo en sus etiquetas el lugar donde resultan productivas, y desde el que han tenido éxito. Convocados para hablar sobre la importancia del tamaño, el debate enfiló otro derrotero, el de la enseña bajo la cual logran la aprobación del consumidor.
La diferencia de tamaño, desde una multinacional hasta la pequeña quesería familiar, no impide que todas trabajen con marca propia. Ninguna reniega por completo de colaborar alguna vez con las empresas de distribución y servir sus productos a estas grandes distribuidoras bajo el paraguas de la denominada ‘marca blanca’, esa en cuya etiqueta destaca más quién la distribuye que aquel que la fabrica.
El valor de la etiqueta
El vallisoletano se resistió incluso a la oferta de un cocinero vasco, de esos de fama, que quería servir sus quesos en el restaurante de su propiedad, pero sin marcas. No hubo acuerdo. La etiqueta sí importó en esta ocasión. Más que el tamaño.
Más información:
http://www.elnortedecastilla.es/v/20110509/economia/tamano-tiene-importancia-marca-20110509.html
http://www.elnortedecastilla.es/20110503/economia/empresas-agroalimentacion-hablan-sobre-201105031853.html